A simple vista parecería una
locura, ¿Por qué razón una persona sentiría miedo por voluntad? La respuesta no
es tan complicada como parece serlo, no es que las personas no estén cuerdas o
sean masoquistas, la verdadera razón se encuentra dentro de nuestra cabeza, en
el cerebro.
Para dejar todo claro
vamos a explicar que es el miedo. El miedo es una emoción que se caracteriza
por provocar una sensación comúnmente desagradable, es una respuesta natural
ante el peligro. Es difícil de controlar y las reacciones que puede provocar son
la parálisis o ataques de ansiedad.
El miedo es una reacción
natural de nuestro organismo para mantenernos a salvo de aquello que puedan
atentar contra nuestra vida, lo sentimos desde la infancia y gracias a esto es
que podemos sobrevivir por más tiempo. Se aprende más con las experiencias que
nos generan miedo que de las experiencias buenas, esto nos ayuda a no volver a
cometer los errores que nos llevaron a esas situaciones tan desagradables.
Sin embargo estudios
recientes indican que nos gusta sentir miedo siempre y cuando sepamos que
tenemos el control de la situación, que estaremos a salvo pase lo que pase.
Cuando esto ocurre activamos ciertas áreas del cerebro que nos hacen sentir tensión
y ansiedad pero al mismo tiempo se libera la dopamina y la adrenalina. Lo mismo
pasa cuando se practica un deporte extremo, es por eso que el sentir miedo nos
gusta y resulta adictivo.
Ahora cada vez que veas
una película de terror sabrás que no estás loco, solo te gusta sentir emociones
fuertes y terminar riendo a carcajadas como a muchos de nosotros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar.