Páginas

¿Por qué nos gusta sentir miedo?

Abriremos este espacio de terror con uno de los temas más importantes y que más llama la atención ¿Por qué nos gusta sentir miedo? Es una de las preguntas que nos hacemos los amantes del terror, pagamos para que nos asusten, sentir angustia durante horas y nuestras expectativas sobre el producto muchas veces es que no haga saltar de nuestro asiento.

A simple vista parecería una locura, ¿Por qué razón una persona sentiría miedo por voluntad? La respuesta no es tan complicada como parece serlo, no es que las personas no estén cuerdas o sean masoquistas, la verdadera razón se encuentra dentro de nuestra cabeza, en el cerebro.

Para dejar todo claro vamos a explicar que es el miedo. El miedo es una emoción que se caracteriza por provocar una sensación comúnmente desagradable, es una respuesta natural ante el peligro. Es difícil de controlar y las reacciones que puede provocar son la parálisis o ataques de ansiedad.

El miedo se puede generar por distintas causas, algo que paso, que está sucediendo o que sucederá. Muchas veces se puede sentir temor por cosas que no existen, que es solo producto de la imaginación. Recordemos esas ocasiones en las que nos quedamos solos en casa y acabamos de ver algo que nos provocó un buen susto, pudimos haber escuchado ruidos extraños, creer haber escuchado alguna voz, haber visto por el rabillo del ojo una sombra pasar cerca de nosotros y empezar a formular en nuestra cabeza todas las cosas que podrían estar provocando esto. Al final nos damos cuenta que era solo nuestra imaginación, que nunca existió tal peligro y el temor pasa.

El miedo es una reacción natural de nuestro organismo para mantenernos a salvo de aquello que puedan atentar contra nuestra vida, lo sentimos desde la infancia y gracias a esto es que podemos sobrevivir por más tiempo. Se aprende más con las experiencias que nos generan miedo que de las experiencias buenas, esto nos ayuda a no volver a cometer los errores que nos llevaron a esas situaciones tan desagradables.

Sin embargo estudios recientes indican que nos gusta sentir miedo siempre y cuando sepamos que tenemos el control de la situación, que estaremos a salvo pase lo que pase. Cuando esto ocurre activamos ciertas áreas del cerebro que nos hacen sentir tensión y ansiedad pero al mismo tiempo se libera la dopamina y la adrenalina. Lo mismo pasa cuando se practica un deporte extremo, es por eso que el sentir miedo nos gusta y resulta adictivo.

Ahora cada vez que veas una película de terror sabrás que no estás loco, solo te gusta sentir emociones fuertes y terminar riendo a carcajadas como a muchos de nosotros.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por participar.