Son
muchas las canciones que están rodeadas por alguna leyenda, ya sea porque se
cree que contienen algún tipo de mensaje subliminal que incita a las personas a
hacer ciertas cosas o simplemente por ser algo inquietantes. Pero ¿es
posible que una canción llegue a matar a diferentes personas en todo el mundo
después de escucharla? Este es el caso de “Gloomy Sunday” mejor conocida como
la canción del suicidio.
La leyenda
Con
el paso de los años esta historia se llegó a convertir en una especie de
leyenda urbana, lo que muchos no sabían hasta hace poco es que esto en realidad
paso. Domingo sombrío es una canción que cuando fue lanzada se relacionó con
diferentes suicidios en gran parte del mundo.
Algunas
personas creen que se trata de algún poder sobre natural o que esconde una
influencia demoníaca, o infestación, convirtiéndose así en un tema bastante
controvertido, la canción maldita. Este tema suele ser un tema muy difícil de
tratar, simplemente porque muchas personas tienden a pensar en la superstición
como la posibilidad de que ciertas canciones u objetos pueden ser maldecidos.
Por
otro lado también están las personas que recurren a respuestas más lógicas que
explica el por qué estas personas decidieron quitarse la vida después de
escuchar esta canción, la ciencia ha avanzado mucho y hemos comenzado e
entender los efectos que las palabras y las medidas pueden tener sobre la mente
humana, pero de esto hablare más adelante.
La historia
Hungría
durante los años 30, la gran depresión afecta a Estados unidos y a Europa,
había hambre, enfermedad, desesperación y terror en todo el país.
El
pianista y compositor húngaro Rezső Seress no era un artista
reconocido, para poder mantenerse tocaba en un bar. Fue durante esa época
cuando en 1933 decide componer la que sería su obra más reconocida, sin embargo
cuando la muestra por primera vez al poeta László Jávor quien también es
húngaro no parece impresionarse, la letra es cambiada por una nueva escrita por
el poeta la cual la hace aún más sombría y deprimente que en su versión
original. La llamo “Szomorú vasárnap” (Domingo sombrío) la cual sería bautizada
en Estados Unidos como “Gloomy Sunday” su nombre más popular.
La
obra de Seress se relacionó con 17 suicidios en Hungría y se estaba
volviendo popularizando a nivel mundial, fue tan grande su éxito que fue
interpretada por muchos artistas de diferentes países, desde Rusia hasta Japón.
Todo
esto terminaría cuando la prensa de los Estadounidense y británica la
relacionaron con el aumento considerable de suicidios fue cuando comenzó la
preocupación. En
esa época el horror de la segunda guerra mundial estaba presente en Europa y lo
último que se necesitaba era una canción tan desalentadora, por lo que es
prohibida debido a una preocupación moral.
La muerte del creador
Muchos
piensan que “Gloomy Sunday” trajo sufrimiento a Rezső Seress porque, si
bien fue la obra que lo lanzó a la fama y lo inmortalizó, nunca la pudo
superar. Ya que después de ese éxito no pudo crear nada que tan siquiera
estuviese cerca de igualarla.
A
pesar de esto tenía una fortuna en regalías en un banco de los Estados Unidos,
pero jamás pudo salir de la Hungría comunista en la que se encontraba atrapado
por lo que después de todo, seguía siendo alguien pobre.
Se
cree que esto pudo influir en el suicidio de Rezső Seress a sus 69
años en 1968. Algunos aseguraban que su muerte era sólo un rumor, pero una
noticia del New York Times publicada el 13 de enero de 1968 confirmando su
muerte eliminó toda duda, se afirma que él había elegido un día domingo para
encontrarse con la muerte tras saltar por la ventana de su apartamento.
Cuando
se suicidó la fama de “Gloomy Sunday” se había debilitado bastante; pero la
muerte de su creador, relanzó e inmortalizó la fama de su obra.
La explicación científica
Pero
no solo las palabras pueden afectar a las personas ya sea de forma positiva o
negativa, la música es muy poderosa y puede hacer esto incluso de una forma más
efectiva. Cuando escuchamos música que no es placentera se activa una zona del
cerebro que normalmente se pone en funcionamiento cuando tenemos dolor
emocional o estamos en alguna situación de conflicto, por lo que se cree que
inconscientemente relacionamos este tipo de música con el discurso negativo.
En
el mundo de la música existen los tonos menores y los tonos mayores, en estos
últimos las tonalidades son más cálidas, científicamente está demostrado que
este tipo de frecuencias son similares a nuestras voces cuando hablamos de
forma entusiasta o feliz mientras que los tonos menores son todo lo contrario,
las tonalidades son más frías y se asemejan mucho a nuestras voces cuando
estamos tristes o deprimidos. “Gloomy
Sunday” está escrita en un tono menor, esto cusa que al escucharla se tengan
muchas reacciones depresivas.
Muchos
psicólogos en esas épocas recomendaron no escuchar esta canción en un idioma
que pudieran entender, ya que muchos estaban convencidos de que si habías
tenido un mal día o te encontrabas deprimido al escuchar la melodía y prestarle
atención a la letra tu estado de ánimo puede empeorar a un más.
Además
demás la ciencia explica que los suicidios son contagiosos. De hecho, existe un
término para describir este fenómeno, conocido como “Efecto Werther”, que hace
referencia a un aumento de los suicidios emulando un suicidio ampliamente
publicitado (real o ficticio). Incluso se han llegado a realizar
investigaciones sobre los posibles efectos del cine, la televisión, la música y
los juegos en el comportamiento suicida. Aunque hay que apuntar, que todos los
estudios realizados hasta el momento no han dejado claro si ciertos componentes
de medios o géneros podrían desencadenar constantemente suicidios, siendo un
tema muy controvertido para la propia comunidad científica.

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